miércoles, 7 de enero de 2015

Gracias, papá

Dad and the Bro

El hermano y yo empezamos 2015 sin papá. Tras una Nochebuena que no le deseo a nadie, nos dejó en una soleada y fría mañana de Navidad.

Nos queda el haber estado con él hasta el final y lo mucho que le hemos disfrutado. Creo que en su vida no ha faltado casi nada, o al menos eso hemos intentado, y se fue prácticamente con un "os quiero" en los labios y un beso en cada mejilla, uno de mi hermano, el otro mío.

Había un reverendo defensor de las sufragistas que decía que ser fuerte no consistía en imponerse a los demás, sino en ser capaz de iluminar la vida de otros. A pesar de tener un 80% de minusvalía y una larga lista de déficits cognitivos, papá era el corazón, el alma, la risa de esta familia. Hasta jugaba al pin-pon con los amigos del hermano (fue en una boda y papá insistió en poner la tarta) y se bañaba en la playa aunque le aterrorizaran las medusas. Se hacía querer allá adonde iba. Se preocupaba, y se ocupaba de todos. Nunca tuvo una mala palabra para la enfermera que no atinaba a canalizarle una vía y nunca racaneó sonrisas.

Gracias, papá, por haberlo dado todo. Por haber sido tan valiente. Por no haberte quejado nunca de cosas que no tenían solución y por habernos ayudado a arreglar aquellas que sí la tenían; gracias por ser el mejor enfermo del mundo; por haberte superado día a día y haber salido del coma, de la cama y de la silla de ruedas, y por haberme dejado estar siempre a tu lado, como si fuera tu muleta, como si fuera ese lado izquierdo que se quedó en la UCI. Gracias por estos siete años en los que tanto nos has enseñado; por tu cariño, por tu entereza, por tu alegría y por no haber perdido nunca las ganas de vivir. Sé que te lo he dicho mil veces, pero por si me oyes, te lo vuelvo a repetir: con locura, papá. 

Con locura.



viernes, 18 de julio de 2014

La vida secreta de los shorts a cuadros/ The secret lives of a pair of shorts

Este es el resultado final. Les tenía tantas ganas que no hice foto del "antes".

Hace muchos, muchos veranos, mi tío Andrés volvió a casa con este bañador. Sólo que por aquel entonces era más largo y más ancho, igual que él. Se lo puso un par de veces antes de que acabaran las vacaciones. Luego él se volvió a Sevilla y aquí se quedó el bañador.

viernes, 4 de julio de 2014

Los pantalones de príncipe / Prince Charming Pants

Odio que me hagan fotos. Encima mi hermano me ha cortado los pies. Ay.
I hate modeling. I hate it. I hate it. I hate it. Also, my brother cut my feet off. Ugh.

Hace tiempo encontré en el armario unos pantalones de satén blanco demasiado pequeños para ser de mi madre. A base de rascarme la cabeza recordé que eran de cuando mi hermano bailó de príncipe en El Murciélago. Ellos se aburrían en el armario y yo quería unos pantalones capri para el verano. 

viernes, 27 de junio de 2014

casi 3 años sin comprarme ropa


En estos tiempos, decir una cosa así da hasta un poquito de vergüenza, ¿no? Voy a contarlo todo: mi última compra fue un vestido rebajado de Kling en mayo del año pasado y la penúltima, en diciembre de 2011. ¿El motivo de esta abstinencia consumista? La genética y mi madre.

martes, 8 de abril de 2014

Speak, Laurie Halse Anderson (1999)


¿Sabéis eso que pasa cuanto tienes que hacer una cosa y te apetece hacer de todo menos esa cosa que tienes que hacer? Pues eso mismo me pasa a mí hoy. Tendría que estar escribiendo pero no aquí. Tendría que tener un libro entre manos pero no este. Pues nada, que mi disciplina se ha ido a Sebastopol y yo he decidido pasarme un ratito por el blog a hablar de... ¡LIBROS!